
Parece increible, pero ya está así de grande. Pesa 1 kilo 800 gramos y está como una pera.
El miércoles la vimos tragar sin parar como una zampona, reirse, abrir y cerrar los ojitos... una pasada! No debe extrañaros que su padre y yo nos hayamos convertido en dos babosos de pronóstico. Es que es para comérsela!
La semana que viene empezamos las clases de preparación al parto y comienza la cuenta atrás hacia su llegada. El médico calcula entre el 19 y el 26 de marzo, así que se admiten apuestas. ¿Llegará al mundo mientras la Macarena se pasea por la calle Parra?
Sea cuando sea, llegará con la primavera, con el olor a azahar, a incienso y a albero recién regado. Llegará con las brisas cálidas que traen acordes de Soleá dame la mano o llevan notas de Salmarina.
Llegará para hacernos aún más felices.
1 comentario:
Hola, soy Isabel
¡Qué graciosa! ¡Cómo son estos ecógrafos en tres dimensiones, que le ves la cara al bebé antes de que nazca! En cuanto a las apuestas sobre el día que nacerá, el Viernes Santo es luna llena, no te digo más, asín que si piensas dar a luz en el Infanta Luisa pídete una habitación que quepamos todos, que echaremos el día viendo entrar a la Esperanza y viendo salir al Cachorro de mientras que dilatas. Y si nace una semana antes, el Viernes de Dolores, pues tiene cumpleaños y pseudo santo el mismo día.
Un abrazo, papaítos babosillos
Isabel
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