lunes, 21 de enero de 2008

IMPACIENCIA


Comienza la cuenta atrás. Sólo quedan 9 semanas y ya empezamos a estar impacientes.(La abuela Tere la que más) Estamos deseando que llegue para verle la carita, para comérnosla a besos y para contarle con cuántas ganas la hemos esperado.

Ahora todo son preparativos: sus dormitorios, sus cunas, sus canastillas... Todo en plural porque ya sabéis que esta niña nace con doble nacionalidad: sevillana y chiclanera (o gaditana, como prefiere decir su padre) y tiene que tenerlo todo doble.

Como además somos padres primerizos y todo nos coge de nuevas, lo vivimos con una ilusión mucho mayor. Eso sí, el mundo del bebé es para echarle de comer aparte! Y eso que no hemos sucumbido a la vorágine de las revistas o las webs especializadas!

Anécdotas aparte, una de las grandes incógnitas es saber a quién se parecerá. La verdad es que ninguno de los dos hemos sido bebés feillos, así que supongo que saldrá guapetona. Se admiten apuestas.

Guapa no sabemos, pero flamenca seguro. Lo aviso desde ya. Porque esta niña ya ha aprendío la pataita de la bulería y no para. Genio y figura, Lola de España.

martes, 15 de enero de 2008

EL CIELO NO PUEDE ESPERAR?


No es que crea mucho en el cielo, pero me encantó aquella película en la que Warren Beatty era un jugador de rugby que es trasladado equivocadamente al cielo al creerse que ha muerto en un accidente de tráfico. La vi de niña y me cautivó. Siempre pensé que El Cielo puede esperar.

Estos días, en cambio, parece que el cielo anda impaciente y no está por la labor de esperar. En menos de un mes se ha llevado a dos de los nuestros. Desgraciadamente esto no es el cine y ninguno de los dos volverá, pero queda el consuelo de que seguirán viviendo en sus hijos, en sus nietos y en los muchos recuerdos bonitos que dejaron.

Si el otro día mandaba desde aqui mi abrazo más estrecho a Ángel, hoy me uno a Eva en su dolor y le recuerdo que estoy con ella, aunque sea en la distancia, para lo que necesite. Un abrazo, un llanto o una sonrisa.

miércoles, 9 de enero de 2008

MELÓN SIN CALAR


Decía Forrest Gump que la vida es como una caja de bombones. Yo que soy más del terruño prefiero verlo como un melón sin calar. No sabes si te saldrá dulce como un caramelo o soso como un pepino, jugoso o sequerón, cuajaito de pipas o más bien pelón... Sea como sea, cada año que empieza se me representa así, como un nuevo melón que no sé con qué me sorprenderá. Todo un misterio.

El pasado ha sido un año dulce, jugoso y lleno de momentos increibles que recordaré siempre. El que empieza no pinta mal. Estreno casa, estreno horario de 8 a 3 y me preparo para la llegada del huracán Lola que seguro que llenará mi vida de muchas cosas buenas.

No obstante, como los melones no siempre salen buenos, puede que el secreto esté en saber sacarle partido a los melones malos. Que te toca un pepino, pues en vez de comértelo lo licuas y te haces un zumo!

El otro día cuando felicité el año a Ángel en un abrazo más estrecho que nunca, formulé un deseo que resume muy bien esta filosofía que creo que ayuda a sobrellevar los reveses de la vida. Algo así como... Que el año que entra esté lleno de cosas buenas y si no lo está, que al menos tengamos fuerza y humor para enfrentarlo.

No se pueden pedir lo melones a la carta porque mientras están sin calar son un misterio, pero al menos se pueden probar diferentes recetas alternativas con los que salen peorcitos, no?