Según la Wikipedia, la función original del padrino era la de ser testigo del bautismo y, en caso de falta de los padres, acoger y asistir al bautizado.
Nosotros aún no sabemos si esta niña se bautizará o no, en cambio sí tenemos claro que padrinos tiene seguro. Llámense padrinos civiles o morales o como queramos llamarlos, pero son las personas en las que confiamos para que velen siempre por Lola como si fuera hija suya.
No sólo son dos grandes amigos (como hermanos) para nosotros, sino que además tienen lo que hay que tener para ser unos padrinos de pronóstico: son dos buenas personas, con sendos corazones que no les caben en los pechos, con una filosofía de vida que les hace ser felices por encima de todo y con una alegría y unas ganas de vivir que seguro que le inculcarán.
Sin duda le transmitirán su amor por los viajes, por el arte, por el cine, por los musicales, por la semana santa... su forma de entender la amistad como una entrega sin condiciones, su sentido del humor y, sobre todo, su savoir faire en general.Con ellos cerca seguro que Lola aprenderá muchas cosas y todas buenas.
Con Iglesia o sin Iglesia, con convidá o sin ella, esta niña tiene ya los mejores padrinos de mundo. Porque ella lo vale.