Aunque nuestra casa de Chiclana aún no tiene nombre oficial (me temo que Jose quería ponerle algún nombre élfico!) cada día es más conocida como Isla Tortuga. Obviamente la comunidad tortuguil que convive con nosotros bien ganado se tiene el mérito de darle nombre a la casa. Se puede decir que, por volúmen, es más de ellas que nuestra, aunque sea Jose el que paga la hipoteca y ellas sólo se limiten a comer y a tomar el sol (véase la imagen ad hoc)
Aunque no son ellas las únicas que se dedican al dolce far niente. En verano la vida aqui es un poco así. Comer, dormir, tomar el sol, cortar el césped, ver pelis en dvd y recibir a los amigos son nuestras ocupaciones prioritarias durante las vacaciones, periplos aparte.
Como dicen que el primer trimestre del embarazo debe ser tranquilo y reposado, yo he tomado buen ejemplo de mi amiga de la foto y he adoptado su misma postura durante las últimas semanas. Ya van casi 11 y no sé lo que es un estrés. Estas vacaciones me están cundiendo tanto que parece que llevo un año de descanso.
Mi madre me ha tenido como una princesa en Fuengirola, mimándome y dándome comidas ricas y muchos besos, mis tíos en Islantilla entregados como siempre a su ahijada preferida y mi OC aqui pues qué voy a decir, ganándose el título de marido del año!
Muy pronto estaré de vuelta en Sevilla, reabriendo Triple Salto, con las pilas cargadas y con un otoño-invierno por delante para ver crecer mi barriga.
Si todo sale bien, el verano que viene seremos más en Isla Tortuga y ojalá tengamos que plantearnos cambiarle el nombre a la casa por el de "Mi niña Lola". Con permiso de Buika.

