lunes, 27 de agosto de 2007

ISLA TORTUGA


Aunque nuestra casa de Chiclana aún no tiene nombre oficial (me temo que Jose quería ponerle algún nombre élfico!) cada día es más conocida como Isla Tortuga. Obviamente la comunidad tortuguil que convive con nosotros bien ganado se tiene el mérito de darle nombre a la casa. Se puede decir que, por volúmen, es más de ellas que nuestra, aunque sea Jose el que paga la hipoteca y ellas sólo se limiten a comer y a tomar el sol (véase la imagen ad hoc)

Aunque no son ellas las únicas que se dedican al dolce far niente. En verano la vida aqui es un poco así. Comer, dormir, tomar el sol, cortar el césped, ver pelis en dvd y recibir a los amigos son nuestras ocupaciones prioritarias durante las vacaciones, periplos aparte.

Como dicen que el primer trimestre del embarazo debe ser tranquilo y reposado, yo he tomado buen ejemplo de mi amiga de la foto y he adoptado su misma postura durante las últimas semanas. Ya van casi 11 y no sé lo que es un estrés. Estas vacaciones me están cundiendo tanto que parece que llevo un año de descanso.

Mi madre me ha tenido como una princesa en Fuengirola, mimándome y dándome comidas ricas y muchos besos, mis tíos en Islantilla entregados como siempre a su ahijada preferida y mi OC aqui pues qué voy a decir, ganándose el título de marido del año!

Muy pronto estaré de vuelta en Sevilla, reabriendo Triple Salto, con las pilas cargadas y con un otoño-invierno por delante para ver crecer mi barriga.

Si todo sale bien, el verano que viene seremos más en Isla Tortuga y ojalá tengamos que plantearnos cambiarle el nombre a la casa por el de "Mi niña Lola". Con permiso de Buika.

viernes, 3 de agosto de 2007

THE HOLYDAY


El pasado fin de semana OC y yo llorábamos de lo lindo viendo The Holyday, la peli en la que Cameron Diaz y Kate Winslet intercambian sus casas durante las vacaciones, huyendo ambas de sus vidas y sus fracasos emocionales, para terminar enrolladas con Jude Law y Jack Black respectivamente.

Afortunadamente yo no me voy a tener que intercambiar la casa con nadie para dejar atrás un pasado de fracasos emocionales (esos los dejé atrás el día que conocí a mi marío). Yo me voy con mi mare de mi arma a Fuengirola una semanita, mientras mi OC termina de trabajar, a dejarme mimar y a reencontrarme con mi lugar de veraneo de toda la vida: con las hamacas de Joaquín, con los espetos de El Bote, con los periódicos de Alfonso, con las caminatas por la tarde por el paseo marítimo de charleta con mi madre, con el jardín de mi casa y las largas tertulias al fresquito que trae la brisa del mar tan cercano, con las paellas valencianas de Arturo y la comida exquisita de la Tere que me tendrá como a una princesa, con mis amigos desde que tengo uso de razón: Gema y sus niñas, Lucho y las suyas, Emilio, Iosune, Aurora, Isa, Mónica...

Hemos crecido juntos en ese reducto de paz que es Torreblanca del Sol y alli seguimos volviendo cada vez que nuestras vidas nos lo permiten para descubrir que el tiempo no pasa por los amigos de la niñez.

Quizás algún día nuestros hijos serán de la misma pandilla también y empezarán a ir a la playa juntos, a hacer excursiones al toro (un toro de Osborne que hay en una colina cercana) o a La Venta (el hotel que hay en la parte más alta de la urbanización), organizarán excursiones al Tívoli World, se pasarán las horas muertas jugando en "el cesped" (la zona de jardines de los apartamentos TUMSA), querrán que los llevemos a Mijas a montar en Burro-taxi o al parque acuático... En fin, lo que hemos hecho nosotros y antes hicieron nuestros padres.

Hemos sido muy felices en Fuengirola porque nosotros no somos de los que necesitamos calas vírgenes, playas perfectas, ni sitios cool donde tomar una copa o cenar. Nosotros somos más de disfrutar con la gente que queremos sin importar el sitio en el que estemos.

No hemos necesitado Marbella, ni Puerto Banús con todo su glamour. Lo más lejos que hemos llegado ha sido a Puerto Marina y porque en Fuengirola nos cerraron los bares de toda la vida o se quedaron vacíos.

Este año tengo la sensación de que vuelvo un poco como la hija pródiga. Yo, que siempre fui bastión fuengiroleño, les estoy siendo infiel con Chiclana desde que conocí a Jose. Las cosas que se hacen por amor...

Prepárate Torreblanca, la abuela vuelve. Casada y embarazada, pero con más ganas que nunca.

jueves, 2 de agosto de 2007

OJALÁ


Ojalá es el nombre de una canción de Silvio Rodríguez, de un bar de copas/restaurante con tumbonas y arena de playa en pleno barrio de Malasaña, de una asociación de gays y lesbianas de Málaga e incluso es parte del título de una peli protagonizada por Reese Witherspoon y Mark Ruffalo:"Ojalá fuera cierto".

La palabra Ojalá viene del árabe لو شاء الله (law sha'a Allah) "si Dios quisiera" pero para todos nosotros su significado encierra mucho más.

Cuando Eva y Migue se casaron, uno de nuestros regalos fue el azulejo de la puerta donde se lee Ojalá. Entonces esa palabra resumía todos nuestros deseos: Ojalá seáis muy felices aqui y nosotros podamos compartir esa felicidad.Esos deseos se han cumplido.

La casa de los Muñoz Tavares en Gines es nuestra segunda casa. El lugar donde hemos visto pasar los últimos años a través de reuniones piscineras, barbacoas en noches de verano o reuniones de crisis en torno a la mesa camilla. El lugar donde hemos organizado viajes inolvidables y celebrado cumpleaños varios.Donde hemos visto a todas nuestras niñas empezar a hablar, a andar, a nadar e incluso a coquetear. Un lugar en el que uno siempre se siente bien recibido y agasajado.

Como anoche. Migue preparó una cena espectacular para nosotros porque dice que mi Martita (el ya ha bautizado a nuestra lentejita/chicharito) necesita alimentarse con gloria bendita desde el principio.

Nos tuvieron a cuerpo de rey, como siempre, a base de carnaca de la buena y todo tipo de delicattessen. Un lujo. Como ellos. Un lujo de amigos que ojalá sigan siéndolo toda la vida. Ojalá.