lunes, 26 de mayo de 2008

LA GRAN NOCHE DEL MAESTRANZA


Anoche tuve la gran suerte de asistir, gracias a las gestiones de Rafa G.(esto no tengo yo con qué pagártelo, miarma!), a la Gala del Día de la Provincia que organizaba Diputación en el Teatro del Maestranza.

Como no podía ser más atinado, los elegidos para la ocasión fueron los finalistas de "Se llama copla" en su gira 2008. Joana, Antoñito, Erika, Rosa Marín, María Lozano y Patricia (ésta de relleno y por ser de Sevilla, que tó hay que desil-lo) Pelotasssssso!

Le hacía falta al Maestranza un baño de realidad como el de anoche. Llenarse de gente "de pueblo" y vibrar con la sangre caliente del terruño. No hay un público igual. Esos oles, esos gritos espontáneos jaleando al personal y ese chillerío no se habían sentido en ese escenario desde su inauguración y mira que han pasado estrellas de todo tipo por sus tablas!

En la puerta se veía al personal nerviosito por entrar. Matrimonios luciendo sus mejores galas, pandillas de señoras de mediana edad revolucionaitas perdías por la inminencia del gran momento coplero...Algarabía generalizada y una ambiente festero impagable.

Ya sólo el maestro Jose Miguel Álvarez arrancó aplausos que para sí quisiera Pedro Halffter, con todo su estiramiento, así que para qué hablar de cuando los copleros salieron a escena. Todo el teatro se convirtió en el gallinero del San Fernando por obra y gracia de las coplas de siempre en las voces de ahora. Magia pura.

Ángel, Juan, Rafa y yo disfrutamos durante las dos horas que duró la gala, dejándonos llevar por la euforia colectiva. Nos emocionamos con El emigrante, vibramos con La encrucijada y casi lloramos con Mi soledad. Pa reventá.

Luego pasamos a los camerinos y alli nos hicimos fotos, dimos enhorabuenas, pedimos fotos firmadas para los ausentes... vamos, lo que yo no he hecho ni de niñata cuando me moría por los Hombres G! Escándalaaaaaaaaaaaaa!

Menos mal que esto me ha cogido aqui, si me llega a coger en mi semana chiclanera me tiro de los pelos!

Gracias Rafa por esa entrada que valía su peso en oro. Gracias niños por pensar en mi. Gracias Diputación por llenar de copla el Maestranza y hacernos pasar una noche tan estupenda.

lunes, 19 de mayo de 2008

CARRETERA Y MANTA


Mañana cogemos de nuevo el petate y nos vamos pa Sevilla. Ole, ole, caracoles... (Por cierto, que ya hay caracoles y tengo unas ganas de estrenar la temporada en la Alfalfa con una buena Cruzcampo fresquita y el palillo bien afilao!)

Para aquellos que aún no lo sabéis, mi santo está de baja paternal (10 semanas) y yo trabajando desde casa, así que alternamos Chiclana con Sevilla, una semanita en cada sitio. De este modo él tiene pinos y yo asfalto, que es lo que a cada uno nos gusta y así nos repartimos equitativamente.

Es pa vernos cómo vamos cada vez que plantamos el Mazda en la Autopista: los chismes de la niña, los nuestros, los ordenadores...un despliegue que da susto. Pero merece la pena. Es entrar por La Palmera y ya se me alegran las pajarillas. No es que Chiclana no me guste, que también tiene sus cosas buenas, pero es que a mi Sevilla me da la vida.

Ahora que estreno maternidad y que mi nueva vida ya requiere suficientes sacrificios, a cambio me recreo en los placeres que aún siguen a mi alcance: salir a pasear con mi marido y mi niña, quedar con los amigos para unas tapas o un café, recibir en casa a los fans de Lola... Pequeñas cosas que me hacen feliz sin más.

En Chiclana disfruto del aire libre, del sol, de mi niña, de mi marido, pero me falta todo lo demás que desde Sevilla me llama a gritos. Ea, pos pallá voyyyyyyyyyyy.

martes, 6 de mayo de 2008

9 AÑOS SIN BAMBINO


Se llamaba Miguel Vargas y era de Utrera. Nació en plena posguerra y murió con sólo 49 años dejándonos el alma llena de canciones de amores oscuros y prohibidos que brillaban como nunca en su voz trasnochada.

Bambino rompió normas con ese don de hacer suyos, por bulerías o por rumbas, lo mismo un bolero (Adoro), que una copla (Mi amigo) que la más tierna canción de desamor de Manuel Alejandro (Procuro olvidarte).

Su música marcó una época y llenó mi infancia y mi adolescencia de temas inolvidables. En mi casa las cintas de Bambino echaban humo de tanto escucharlas, los vinilos acababan rayados a fuerza de clavarles la aguja una y otra vez y los viajes se hacían más cortos escuchándole desgarrarse con esos bongos de fondo y esos palmeros insuperables.

Afortunadamente tuve la suerte de disfrutarle en directo y "en familia" en aquellos bautizos pantagruélicos que se organizaban en Utrera (creo que entre mi abuelo Juan y el padre de Ángel han bautizado a toda una generación de Utreranos con tal de vivir una fiesta con Bambino). Aquello era un no parar de salir sobrinos de debajo de las piedras!

Yo era muy pequeña y apenas le recuerdo de entonces, pero sí recuerdo la juerga que se corrían los mayores, que no paraban de cantar y bailar, y lo bien que lo pasábamos. Desde entonces sus bulerías y sus rumbas me alegran el alma como pocas cosas más.

Cuentan que en sus últimos años vivía en una humilde casa en Utrera "con la dignidad y el señorío de un rey destronado en el exilio. Lo que más le gustaba era levantarse tarde, sobre las diez o las once y, un rato después de tomarse el café, desayunarse unas rabanitas con tinto en el patio de su casa, él sólo y muy tranquilo consigo mismo y sus recuerdos".

Va por ti, Bambino. Gracias por haber existido.