
Hacía mucho que les debíamos una visita en su pueblo de adopción estival, así que el sábado, con la vista puesta en un cielo cerrado a cal y canto que en cualquier momento podía descargar otra tormenta, le echamos valor y nos fuimos de excursión a Rota a conocer el nuevo apartamento de los niños.
Primero fue Espíritu Santo, luego las Siete Revueltas y ahora Vicente Aleixandre! Es la tercera casa que les conozco y yo sigo de alquiler!
El apartamento es una monada. Pequeñito pero soleado y con vistas al mar. Sí, qué pasa, por un recuadrito entre unos edificios del fondo se ve el mar. Lejos y pequeño, pero se ve!!
Aún les queda para estrenarlo. Primero tienen que arreglarles los desperfectillos de última hora y luego entrará Ikea por las puertas con muchas llaves Allen... El caso es que ya es suyo. Bueno, lo comparten con Unicaja... aunque nadie de Unicaja les vaya a pedir las llaves para llevarse alli a ninguna chorbita ascensorista.
Con la excusa del apartamento echamos un diita lindo. A pesar de los augurios de tormenta, terminamos comiendo en una terraza en el paseo marítimo, mirando al mar, con su solecito y todo y paseando por Rota hasta media tarde. Hasta nos dió para visitar una exposición de la Virgen del Rosario y casi asistir a una auténtica y genuina boda roteña!
Desde aqui mis mejores deseos para vuestra nueva ilusión.