
Algún día verá esta foto y le contaremos que, con sólo 3 meses, vió ganar a España su primera Eurocopa en muchos años. Que vivió un día grande.
PUDIMOS gracias a un equipo de grandes jugadores que consiguió contagiarnos a todos de su rabia, de su fuerza y de su hambre de triunfo. Ayer la marea roja inundó las calles y la furia española pudo con Europa.Volvió la ilusión, el juego de toque, la elegancia, la técnica y, sobre todo, el pundonor.
El jardín de Ojalá se convirtió en un improvisado cine de verano, con sillas por doquier, pantallón de plasma y toda suerte de delicatessen.Desde que empezó el partido, el Sandevid y la Cruzcampo fresquita aliviaron el calor y no dejamos de rumiar entre uyes, ohhhes y cánticos varios. Ni las migas quedaron porque a nosotros los nervios es que no nos cierran el estómago. Bueno, ni los nervios ni nada, que tó hay que desil-lo.
Lo pasamos en grande. Rafa se tiró al agua con el gol del Niño Torres, Gonzalo no paró de repetir que tenía la mínima en 10, mi Oc se quedó ronco celebrando-chillando el primer gol, Conso en un sms desde Utrera confesó estar llorando como una niña cuando el árbitro pitó el final del partido... Y mientras, mi niña, con su minibanderita pintada en la frente, contagiada de la euforia general, se balanceaba cada vez con más ímpetu en su hamaquita, en la primera fila del cine, con la vista fija en el verde del campo.
Tardará otros 24 años en vivir una victoria como la de anoche?

