
Por fin ayer probamos los aperitivos que serviremos en el cótel de la boda. No puedo contar mucho, pero os diré que el catering no nos ha defraudado y que en bendita hora cambiamos de sitio y de oferta culinaria. Será un cena diferente, variada, rica y espero que contundente.
Estuvimos en Villa Luisa horas antes de que se celebrara una boda similar a la nuestra y nos dieron a probar todos y cada uno de los canapiés. Riquísimo todo, en serio. En cuanto a la puesta en escena tendremos que hacer algunas acotaciones, pero en general creo que os gustará.
Jose dice que el día más bonito para él fue el día que me conoció y que lo de casarnos es secundario, pero bueno. Intentaremos que el día de la boda tampoco se nos olvide en muchos años.









