viernes, 7 de marzo de 2008

DEFINITIVAMENTE, NO PUEDE ESPERAR


Desgraciadamente no puede o no quiere hacerlo y por eso estamos viviendo uno de los años más dolorosos en cuanto a pérdidas familiares.

Acaba de dejarnos Regina, la madre de Laura, y no porque llevara años luchando contra su enfermedad se hace menos dolorosa su pérdida. Uno asume que la posibilidad de que ocurra está ahi, pero es como si no querer que pase convirtiera el desenlace final en imposible, en impensable.

Cuando mis amigos tienen que pasar por estos malos ratos me parto en dos. Sé que no hay palabras suficientes para consolarlos, ni gestos de apoyo que les den el aliento que necesitan, por eso sólo me queda el consuelo de pensar que saben que estoy aqui, sufriendo por ellos en una prudente media distancia, compartiendo y respetando su dolor.

Laura, mi vida, lo siento en el alma. Te mando desde aqui todo mi calor.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No escribí que es malooo...

Como hay que postear en la última entrada, y como yo soy mu obediente, te doy gracias por la maravillosa página del Vanity que adjuntas. Qué escándalo.
¿Quien va a América que me la traiga??? Esa Marnie-Naomi, esa Jodie-Birds, esa Marion-Psicho...ellos quizá se queden algo más lejos de Gary Grant o Ray Milland (salvando a Bardem y a Robert, Isa, tranquilaaaa) ¿Pero dónde estaban Hugh Jackman o Gerard Butler el día de las fotos? En mi casa desde luego no. Aunque no me puedo quejar de lo que tengo aquí.
Besitos y hacerfavó de escribí, que está preñá hasta las trancas la criatura y namá sabe de ponernos de tó y tó gueno.
Ángel

Anónimo dijo...

Soy yo otra vez.
Este es para ti Laura. Y para tu madre. Y para la mía. Y para el padre de Eva. No sé vosotras, pero yo siento exactamente lo que dice este pedazo de poeta llamado W.H. Auden en un poema que se titula Blues del funeral. Y dice así:


PAREN TODOS LOS RELOJES, CORTEN EL TELEFONO.

EVITEN QUE EL PERRO LADRE DÁNDOLE UN HUESO JUGOSO.

SILENCIEN LOS PIANOS Y, CON UN SONIDO SUAVE TRAIGAN

EL ATAUD, DEJEN VENIR A LOS DEUDOS.
PERMITAN A LOS AVIONES DAR CIRCULOS EN LO ALTO
ESCRIBIENDO EN EL CIELO EL MENSAJE: EL ESTA MUERTO.

COLOQUEN CRESPONES ALREDEDOR DE LOS CUELLOS BLANCOS

DE LOS SERVIDORES PUBLICOS Y PERMITAN USAR GUANTES NEGROS

DE ALGODON A LOS POLICIAS.

EL ERA MI NORTE, MI SUR, MI ESTE Y MI OESTE.

MI SEMANA DE TRABAJO Y MI DOMINGO DE DESCANSO;

MI MEDIODIA, MI MEDIANOCHE, MI CONVERSACION MI CANCIÓN;

PENSE QUE EL AMOR DURARIA PARA SIEMPRE: ME EQUIVOQUE.

AHORA NO SE NECESITAN LAS ESTRELLAS APAGUENLAS TODAS;

LLEVENSE LA LUNA Y DESMANTELEN EL SOL;

VACIEN EL OCEANO Y LIMPIEN EL FONDO;

PUES NADA, AHORA PODRA SER COMO ANTES.


Un abrazo muy fuerte y todo, todo mi apoyo

Anónimo dijo...

Hola, soy Isabel
El poema es maravilloso y verdadero, después de una pérdida como esa nada puede ser como antes, y lo peor es que se van acumulando, que cada vez tenemos más ausencias en nuestras vidas. Ana Barrera mandó un texto hermosísimo hace poco, creo que sigue en el blog. Y es verdad que se siente ese vacío, pero también que lo que nos enseñaron nos ayuda a vivir siempre. Una vez oí a un escritor contar que en el lecho de muerte de su madre estaban los hijos pendiente de sus últimas palabras, pensando en qué les diría, y se sorprendieron porque no pensó en ellos, en sus hijos, sino en su propìa madre que había muerto muchos años antes.
Ahora vienen días duros, Angel, pero esa escenificación de la muerte en la calle no es sólo amarga, sino también consoladora, y se ve cómo es bueno que siga la vida y llegue el día en que apetecerá que los funcionarios se quiten los crespones y que enciendan otra vez las estrellas.
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Miembros del blog: manifestaos. ¿qué plan tenemos para la Semanasanta? ¿Quién viene a comer el martes santo? ¿qué hacemos el domingo de Ramos, aparte de estrenar y criticar los estrenos ajenos?

Un beso a todos