
El pasado fin de semana OC y yo llorábamos de lo lindo viendo The Holyday, la peli en la que Cameron Diaz y Kate Winslet intercambian sus casas durante las vacaciones, huyendo ambas de sus vidas y sus fracasos emocionales, para terminar enrolladas con Jude Law y Jack Black respectivamente.
Afortunadamente yo no me voy a tener que intercambiar la casa con nadie para dejar atrás un pasado de fracasos emocionales (esos los dejé atrás el día que conocí a mi marío). Yo me voy con mi mare de mi arma a Fuengirola una semanita, mientras mi OC termina de trabajar, a dejarme mimar y a reencontrarme con mi lugar de veraneo de toda la vida: con las hamacas de Joaquín, con los espetos de El Bote, con los periódicos de Alfonso, con las caminatas por la tarde por el paseo marítimo de charleta con mi madre, con el jardín de mi casa y las largas tertulias al fresquito que trae la brisa del mar tan cercano, con las paellas valencianas de Arturo y la comida exquisita de la Tere que me tendrá como a una princesa, con mis amigos desde que tengo uso de razón: Gema y sus niñas, Lucho y las suyas, Emilio, Iosune, Aurora, Isa, Mónica...
Hemos crecido juntos en ese reducto de paz que es Torreblanca del Sol y alli seguimos volviendo cada vez que nuestras vidas nos lo permiten para descubrir que el tiempo no pasa por los amigos de la niñez.
Quizás algún día nuestros hijos serán de la misma pandilla también y empezarán a ir a la playa juntos, a hacer excursiones al toro (un toro de Osborne que hay en una colina cercana) o a La Venta (el hotel que hay en la parte más alta de la urbanización), organizarán excursiones al Tívoli World, se pasarán las horas muertas jugando en "el cesped" (la zona de jardines de los apartamentos TUMSA), querrán que los llevemos a Mijas a montar en Burro-taxi o al parque acuático... En fin, lo que hemos hecho nosotros y antes hicieron nuestros padres.
Hemos sido muy felices en Fuengirola porque nosotros no somos de los que necesitamos calas vírgenes, playas perfectas, ni sitios cool donde tomar una copa o cenar. Nosotros somos más de disfrutar con la gente que queremos sin importar el sitio en el que estemos.
No hemos necesitado Marbella, ni Puerto Banús con todo su glamour. Lo más lejos que hemos llegado ha sido a Puerto Marina y porque en Fuengirola nos cerraron los bares de toda la vida o se quedaron vacíos.
Este año tengo la sensación de que vuelvo un poco como la hija pródiga. Yo, que siempre fui bastión fuengiroleño, les estoy siendo infiel con Chiclana desde que conocí a Jose. Las cosas que se hacen por amor...
Prepárate Torreblanca, la abuela vuelve. Casada y embarazada, pero con más ganas que nunca.
6 comentarios:
Otra de las características de tu gente de la playa es que somos fundamentalmente vagos y tecnológicamente poco documentados .... pero año tras año, verano tras verano, en cuerpo o sólo en alma, igual que Pepe el del Bote, siempre estamos ahí. Comenzamos recordando alguna anécdota de hace años y enseguida ya es como si no hubiera pasado el tiempo. ¿Os habéis dado cuenta? Nuestros hijos serán probablemente de la misma pandilla aunque tendrán que compartirla casi seguro con la pandilla de Chiclana, Palma, Navarra, Canarias, y se reirán mucho cuando nos pregunten "¿que a ti te gustaba el papá de no se quién?" igual que hemos hecho nosotros con nuestros padres. Al final, las generaciones pasan, pero hay mucho que permanece. En fin, qué responsabilidad hacer de protavoz no-solicitado de tanta y tan distinguida audiencia. Tu lo has expresado muy bien, no hace falta decir más. ¿Alguien se anima?
Perdón por la intromisión... No sé ni como he llegado a ti... quizá a través de los Tumsa... Me ha emocionado mucho los recuerdos de Torreblanca, la Venta, el Bar de Bote, el toro,... mis veranos de infancia fueron allí...jugando en el cesped de Tumsa, las cocheras, el trenillo,...la Barraca (sus chanquetes...), el supermercado de ¿Celia?, el kiosco... El lunes, después de 20 años sin pisarlo, vuelvo allí. Pero con los recuerdos que me has ofrecido, vuelvo con más ganas de nunca. Gracias.
Por primera vez en muchas entradas no sé localizar a estos dos anónimos que comparten recuerdos de infancia. Se agradecería alguna pistilla. Besos
noemi?
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