viernes, 25 de mayo de 2007

REINA POR UN DIA


Así me sentí ayer.

Mis primas (Maike, Gloria, Kika y Raquel), mi tía Rosi y mi hermana Maite me hicieron una despedida de soltera alternativa y absolutamente sorpresa.

Supuestamente yo había quedado de 9 a 9.15 en La Moneda con mi prima Marta (que había llegado por la mañana de Irlanda), mi hermana Maite y los amigos convocados para el comité de bienvenida de la irlandesa: Angel, Juan, Conso y Rafa.

Como tengo la cabeza perdía últimamente, después de haber citado a todos en La Moneda me planté en Las Columnas (para los que no conocéis los sitios os diré que son dos bares de tapas que no tienen nada que ver el uno con el otro) y alli me puse a esperar, relatando por lo bajini por la tardanza del personal.

Por fin, después de muchas llamadas de teléfono reclamando la presencia de la gente a la cita y poniendo en el compromiso a los que tenían que encubrir la sorpresa (eso lo supe después, claro) llegué a La Moneda y me encontré a mi hermana sola.

No había terminado de sentarme cuando me asaltan por detrás, me tapan los ojos y me gritan: "Sorpresaaaaaaaa!!" Yo no me podía imaginar lo que me iba a encontrar cuando abriera los ojos. Creía que eran unas amigas que pasaban por alli y me habían visto o qué se yo. Todo menos que mi prima Maike había enredado al resto de mis primas y a mi tía Rosi (que es casi como una prima más) y, con mi hermana como cómplice deshaciendo mis citas a mis espaldas, lo habían organizado todo para hacerme una despedida de soltera alternativa. (Ellas no pueden venir a la otra).

Lo más grande! Me quedé con una cara de "no me lo puedo creer" que creo que no se me quitó hasta que me entregué al tinto en la cena.

Hay que aclarar que mi tía Rosi vive en Arahal, un pueblo a casi 50 km de Sevilla, que Raquel está recién parida y que a Kika le queda un mes para parir. Con esto quiero resaltar no sólo el mérito de la organizadora sino el esfuerzo de las susodichas para poder estar conmigo anoche.

Para empezar me hicieron ponerme una corona de princesa, tipo tiara de la que venden las chinas por los bares (afortunadamente no tenía lucecitas que ya hubiera sido el remate!), con unos pendientes a juego que eran para verlos.

No contentas con eso, me regalaron un camisón "para la noche de bodas" que era el modelo más antilujuria que se puede diseñar: rosa, de tirantes, largo, fruncidito en el pecho y con unos motivos florales bordados en punto de cruz que no tenían desperdicio. Me hicieron ponérmelo para recorrer el trecho entre La Moneda y el Sabina (el restaurante donde habían reservado para cenar). Qué largo se me hizo la calle Tomás de Ybarra! Al principio pretendían que entrara de esa guisa en el restaurante, yo sola, a preguntar por la mesa, pero a eso ya me negué. Entré sólo con la tiara, que ya fue suficiente para que todo el restaurante se me quedara mirando, claro.

Nos reimos taaaantoooooo! Fue una cena estupenda. Comimos rico, bebimos mucho vinito, nos pusimos al día de nuestras vidas... A los postres y ya en serio, me regalaron dos modelitos de Hot Secret que van a dejar sin aliento a mi santo cuando me los vea puestos.

Obviamente, los regalitos dieron pie a la conversación sobre modelitos picantes, sex shops y juguetes varios que ya fue el remate del pitorreo.

Mi prima Kika, con un bombo como una catedral, terminó diciendo que para cuando nazca Miguel no quiere baberitos, ni patuquitos, ni ná, que ella quiere un kit completo de todo lo que le estábamos contando. Me partía.

Terminamos en el Moderniste, tomando una copita (la del bombo, sin alcohol, pero alli la primera!) y nos dieron las tantas. Yo que con el Natur House no bebo alcohol desde no sé cuándo, pues hoy me quiero morir. Tengo una resaca estupenda. Pero -desde aqui os lo digo- ojalá todas las resacas fueran de reirse tanto y de sentirse tan querida.

Chicas, os echaré de menos en Córdoba, pero que sepáis que lo de ayer no se me va a olvidar en la vida. Os quiero. Aunque me vistiérais de mamarracha sin piedad.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo es poco pa lo que tu te mereces, reina!
...., po podía quedar estupendamente diciendote que yo lo sabía todo cuando me llamaste, pero que va, como últimamente no me entero ni del No&Do... jajajaja
Luego me llamó angelito preguntándome que dónde estaba y ya me lo contó tó.
Marta me mandó un correo pero a la dirección que yo ya no uso, con que ni había visto el suyo, ni el tuyo...cuidao.....
Totá, que, lo que importa: te hicieron pasar un rato agradable, un recuerdo más que tener de los días antes de casarte con el peaso de maromo madrileño (pero afincao en Chiclana.... jeje).
Disfruta cada uno de ellos al máximo, que te mereces eso y más
Besos profundos y buen fin de semana

Anónimo dijo...

Me encantó encontrarte la otra noche en el Sabina.

Te lo tengo que decir: tú sabes lo reticente que yo soy a asistir a bodas y celebraciones sociales...; mi familia y mis amigos más íntimos, que me conoce bien, ya no toman a mal mi asuncia en las numerosas reuniones que acostumbran a organizar por las más peregrinas razones; pero tu entusiasmo, la gracia de tus escritos en este blog, tu cara de felicidad, la otra noche, rodeada de tus primas (tú presidiendo la mesa, tan guapa!), los amigos comunes con los que ya empiezo a hablar de lo que nos vamos a poner, tu tía Puri que unas horas antes había hablado conmigo de ti y de tu boda...; todo, está propiciando una suerte de prurito que me hace vivir con emoción la llegada del día señalado.

Y al mismo tiempo, casi sin darme cuenta, ya empiezo a sentir con deseo la llegada de otras bodas, anunciadas con la boca pequeña, que prometen llenar de felicidad otros tantos momentos de amistad y amor.

Muchas gracias, Margot, y muchos besos desde Jimios...

margot dijo...

Pues ya sólo quedan 18 días. Qué emociónnnnnnnn

Anónimo dijo...

Oye Rafalito, a qué bodas te estás refiriendo??????
Que me quieres decir tu de la...indirecta

Pues que sepas que es mentira que ella no va a las bodas ni las fiestas porque está malaaaa