jueves, 10 de mayo de 2007

LA BELLA EASO


Cuando de pequeña me comía esas magdalenas mojadas en el colacao a dos manos, no sabía que ese nombre tenía un significado más allá del que yo suponía en aquellos momentos. (Obviamente yo creía que era el nombre de la candorosa niña con gorrito que aparecía en el logo)

Más crecidita, cuando mataba las horas de mis aburridas tardes de adolescente haciendo crucigramas, descubrí que era el nombre con el que se conocía a San Sebastián.

Para descubrir in person todo lo bella que es, Jose y yo nos escapamos este fin de semana a darnos una vueltecita por alli.

Una ciudad que es sede de un gran festival de cine, otro de jazz y otro de publicidad promete de antemano; pero, si además cuenta con una playa tan divina como ésta, seguro que me encandila.

Alguien que la conozca puede hacernos alguna recomendación?

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Margot, aquí tu cuñado.

Aparte de la rama cultural también hay que cultivar la gastronómica, siempre que voy por allí cerca, me paso por Deba un pueblo de Guipuzcoa está cerca de la capital, se llama Urgain, es una maravilla, éxito asegurado te lo aseguro.

Qué aproveche.

Besos
Fernando

margot dijo...

Iremos en avión, así que no creo que nos dé tiempo más que a patearnos la ciudad. ¿Conoces algo en San Sebastián?

Besos

margot dijo...

El vuelo salía a las 14.45 y llegamos al aeropuerto de Sevilla a las 13.25 derrapando en las curvas.

Tuve que dedicarle mi mejor sonrisa al azafate del mostrador de Iberia para que nos admitiera en un vuelo que ya estaba cerrado con 4 llaves. Nos admitieron. Bonita soy yo cuando sonrío!

Mientras yo convencía al de Iberia, a Jose lo desviaban a un parking nuevo que está aún más lejos que el de siempre.

La puerta de embarque era la última así que tuvimos que recorrernos todo el aeropuerto de San Pablo a la carrera por esos pasillos interminables. (No es muy grande, pero en esos momentos se nos hizo eterno!)

A Jose se le bloquearon los gemelos y ya no daba para más. Cuando se montó en el avión tenía la cara blanca como una pera pelá (que diría mi madre) y sudaba como un surtidor. Los labios morados y las piernas con calambres.

La azafata no hacía más que decir:"¿Está segura de que se encuentra bien? ¿Cree que debemos despegar? Mire que son dos horas de vuelo..." Y yo... "Sí, arranque, arranque, que sólo está un poco acalorao"... y en el fondo rezando para que no le diera un chungo, porque iba a quedarme sin marío antes de casarme y sin fin de semana en San Sebastián. Jaja. Pobre mio, qué malito se puso.Hasta mitad de vuelo no recuperó el aliento.

Ya cuando vi que empezaba a relatar sobre un artículo del Ronda Iberia sobre las 7 nuevas maravillas del mundo, dije yo: "Este ya está mejorcito".

El resto del fin de semana ha sido estupendo. Cojeando y con ibuprofeno, pero a pleno rendimiento en la ingestión de pintxos.

Qué maravilla de ciudad. Qué elegante, qué señorial, qué limpia, qué tranquila y qué estupendísima.

Nos ha encantado.

Anónimo dijo...

Con el horario que dices no parece tan emocionante. La realidad es que el vuelo salia a las 13.45 (no a las 14.45, no le quites emocion cariño) y llegamos como bien dice Margot a las 13.25. Una locura.

Anónimo dijo...

E insisto y matizo, a las 13.25 llegamos al aeropuerto. Es decir con el coche llegabamos al aeropuerto. "Bajate y corre al mostrador mientras aparco".... y van y me cierran el parking de al lado del aeropuerto. Yo pensaba que me iba a equivocar de camino en la busqueda del P2 y que iba a acabar camino de vuleta a Sevilla. Afortunadamente pude llegar al P2 y aparcar como a medio Kilometro de la puerta del aeropuerto. Hacia muchismos años que no corria tanto. No miento, unos 16 o 17... y he pagado el que toda mi actividad fisica se limite a mover el raton... creia que me iba a dar algo...

Afortunadamente no fue a mayores aunque aun tengo las piernas doloridas y con agujetas....

margot dijo...

Mi santo tiene razón. El avión salía a las 13.45. Ha sido un lapsus.