
Para mi nunca es una maravilla.
Por mi podría ser perfectamente primavera o verano todo el año y sería feliz. Yo soy de cielo azul y sol radiante y prefiero mil veces los 40 grados a la sombra que el frío que se te mete en los huesos y la lluvia que lo aja todo. No hay color.
En estos días especialmente, la lluvia es lo peor que le puede pasar a un cofrade. Las cofradías se quedan sin salir después de haber esperado un año entero para hacerlo y los capillitas vagan sin rumbo por las calles, con el pinganillo en la oreja, esperando a que el cielo se abra y sus carnes se cierren. Un disgusto.
Ves nazarenos y costaleros llorando sin consuelo, hermanos mayores con cara de circunstacias y al populacho endulzando sus penas con torrijas en La Campana con la mirada perdida. Un cuadro.
Yo no soy cofrade, ni capillita, pero me gusta disfrutar de esta exaltación de la primavera que es para mi la Semana Santa. Callejear por Sevilla oliendo a azahar y a incienso y escuchar Estrella Sublime o Amargura mientras la bambalinas se mecen con la luna llena como testigo. A veces se me saltan las lágrimas y juro que no tiene nada que ver con lo religioso. Ayer no pudo ser.
4 comentarios:
Ya estoy aquí, que me ha costao mucho entrar pero aquí me tenéis (entry music, en el argot del musical). Y es que entre lo penco que soy para eso de la técnica y que cada vez que me siento ante la pantalla se me va el tiempo costestando mensajes de mis niños y corrigiendo tan lindos exámenes…y encima mi santo que no me deja…en total, que ahora que tengo un ratillo y que el último escrito de mi niña me ha tocado la fibra sensible cofradiera, me lanzo de cabeza a tan ilustre piscina literaria. Se vai a enterá como le coja el gustillo.
Y ya pasó la Semana Santa, y ya pasó el paso… con pena (de San Vicente) y con gloria (de San Gonzalo), y algunos nos quedamos como huérfanos, con la cera aún pegada a las suelas, como sin saber por qué calle tirar para acortar el camino ¿hacia dónde? Pero a los que nos luce una lamparita en el alma se nos renueva la ilusión con mucha facilidad, y cambiamos los faroles por los farolillos en un momento, versátiles que somos. Aunque este año algunos cambiaremos los farolillos por las luces de candilejas, y la calle del infierno por la calle 42, que tampoco es mal cambio…Ilusiones que se renuevan, pero la mejor de todas la que trae el mes de Junio, con el casamiento de mi amiga Margot (y mi amigo Jose) a la que le estoy dando los últimos retoques del traje, que de seguro será un escándalo, no puedo decir nada pero adelanto que es de los que “hay que mirarlos por dentro” de bien cosío que está, sin cremalleras que estallen ni ná. Solo diré que recuerda a los que tantas veces confeccioné para aquella que se nos fue, así en esa linea, sencillito y discreto ¿Qué quien coño soy? Bueno, a mí esto de firmar como anónimo nunca me ha gustado, daré la cara y sin más gritaré: “Galiano ha muerto, ¡¡Viva Antonio Ardón!!”.
Antoñito, mira que eres... te tengo dicho que no sueltes prenda!
niñossss que soy vuestra prima kika... que chulada de preparativos de boda... hijos míos tais que os saliisss total..!!!
no creo que me conecte mucho pero sólo os quería escribir para mandaros muuuchos besos y que disfruteis de TODO. en el antes el durante y el después.
Un fuerte abrazo... ya estamos impacientes por ver a la novia....vaaaaale y al noooovio.
gracias, reina. Todo el mérito de la web es de mi Belén, que es una fiera del internés
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